Por Gema Villela Valenzuela
El pasado 7 de enero del 2026, Renée Nicole Good murió tras recibir impactos de balas de parte de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos de Norteamérica. El lugar de la redada fue en Minneapolis,Minnesota, ella no era migrante. Aún así se pueden ver sus últimos videos de redes sociales en los que dio un mensaje solidario a la comunidad latina y de otros países que están siendo perseguidos por ICE.
Renée Nicole tenía 37 años, era madre de tres hijos, poeta galardonada con Maestría en Escritura Creativa en la Universidad Old Dominion de Norfolk (ODU) del estado de Virginia. Le gustaba tocar la guitarra y era cinéfila.

Al leer “On Learning to Dissect Fetal Pigs” poema que la llevó a ser premiada por la Academia de Poetas Estadounidenses en el 2020, me di cuenta que la poesía nos une y hace coincidir en temas, lecturas, ideas, técnicas y amor al arte. Un ejemplo: ella menciona un IHOP como descripción de ubicación en su poema con todo y dirección, como lo hice yo en un poema «Sierra Mojada» que escribí en 2016, el cual leí en un slam de poesía feminista en el restaurante La Gozadera de la Ciudad de México.
Ella hace referencia a libros sagrados como la Biblia, el Corán y Bhagavad Gita, a mí también me gusta leer sobre teología y textos religiosos. El tema de las políticas migratorias de Estados Unidos y las redadas lo abordé en un poema titulado ICE con técnica de escritura creativa en el taller literario Lengua de Mariposa, coordinado por Clara Luz Montoya en la
Biblioteca León Fortino de Hermosillo, que forma parte del Instituto Sonorense de Cultura (ISC).
Clara Luz Montoya, al contar con estudios en fomento a la lectura y escritura creativa, además de premios por su labor, nos propuso una técnica que consistía en tomar palabras de una revista que encontráramos en casa.
En ese momento yo me encontraba en Chandler, Arizona, con una tía que tiene la ciudadanía por ser esposa de un norteamericano, por lo que tomé un ejemplar de Kiwanis Magazine de abril de 2021, una revista que publica historias de familias que pertenecen al club Kiwanis, el cual sirve a los niños y a las comunidades de todo el mundo.
Encontré la revista en el cuarto de televisión donde estaba instalada y, a partir de esa técnica, escribí el poema ICE, en el que abordé la temática de las redadas utilizando el idioma inglés y español, a lo que llamamos spanglish. El poema fue escrito el 17 de junio de 2025.
Posteriormente, al leer la noticia de la muerte de Renée Nicole Good, decidí buscar un espacio donde publicar este artículo y los poemas, tanto los míos como los de ella, ya que considero que una de las funciones de la poesía es la social —crear conciencia y despertar emociones frente a contextos de crisis social—, donde la poesía nos une porque en ella no existen fronteras.
A continuación les comparto mis poemas y el de ella. En paz descanse Renée Nicole Good, que su familia tenga justicia y reparación.
ICE
(2025, Gema Villela Valenzuela)
People on the streets
with flags
México, Colombia, Honduras
Community
está unida
The numbers:
3,000 diarios
tienen que arrestar
Communicate
el trabajo es intocable
no somos delincuentes
How to meet
when meeting
is almost prohibida
en estos días
Pick me up and use me
dice la tecnología
Take photos y graba
dicen los medios
Escucha sus lágrimas
Taste their eyes
Feel their impotence
Esto no puede seguir así.
Sierra Mojada
(2016 Gema Villela Valenzuela)
Estoy en el IHop de Avenida Las Palmas,
junto a la ventana.
Mientras me como un wrap
mantengo una conversación contigo,
una mesa para dos
y nos prometemos volver
un día por la mañana para comer wafles.
Tú agarras con tus dedos delgados las papas fritas,
yo me concentro en tu boca,
en esa manera de comer,
te veo sensual
creo que te has dado cuenta.
Subo mi mirada
me siento atrapada,
sorprendida con tus ojos
mi temperatura corporal se eleva,
vuelvo a bajar mi vista a tu maldita,
pero riquísima boca,
sonríes maliciosamente,
tus cabellos se atoran entre tus labios y el popote.
Volteo hacia afuera
me doy cuenta que ya llegó la primavera,
veo a un hombre barbado muy guapo
que enciende un cigarro,
pasan los carros,
la gente cruza la calle
Sierra Mojada, sierra mojada.
El mesero llega
coloca la taza de café frente a mi,
veo el asiento vacío en el otro extremo de la mesa
Imagino los lugares en los que anduviste
sigo tu rastro
las pistas de un amor que creo conocer
pero puedo ser tan neófita
como una niña de 13 años vestida cosplay.
Me jacto de dar buen sexo pero cariño
seguramente contigo
tendría que aprender otra vez
con esos ojos,
con esa boca.
Sobre aprender a diseccionar cerdos fetales
(2020, Renée Nicole Good traducido al español)
Quiero de vuelta mis mecedoras,
atardeceres solipsistas,
y sonidos de las selva costera que son terceros
de cigarras y pentámetros de las patas
peludas de cucarachas.
He donado a tiendas de segunda
mano
(la aplasté en bolsas de basura de plástico
con una lámpara de sal ácida del Himalaya;
las biblias postbautismales, las que saqué de
las esquinas de las manos carnosas de los
fanáticos,las simplificadas, fáciles de leer,
parasitarias):
Recuerdo más el olor a goma resbaladiza de
las ilustraciones brillantes de los libros de
texto de bilogía; me quemaban los pelos de
la nariz,
y la sal y la tina que se me pegaron a las
palmas de las manos.
Bajo los recortes de luna a las dos cuarenta y
cinco de la mañana estudio y repito
ribosoma
endoplasmático—
ácido láctico
estambre
en el IHOP de la esquina de Powers y Stetson
Hills—
repetí y garabateé hasta que se abrió camino
y se estancó en un lugar que ya no puedo
Señalar, tal vez intestino—
tal vez ahí, entre páncreas y mi intestino
grueso, está el insignificante arroyo de mi
alma.
es la regla con la que ahora reduzco todas
las cosas, dura y astilladora por el
conocimiento que solía sentarse, un paño
contra la frente febril.
¿Puedo dejarlos a ambos en paz? Esta fe
voluble y esta ciencia universitaria que me
abuchea desde el fondo del aula
ahora no puedo creer…
aue la Biblia, el Corán y el Bhagavad Gita me
deslicen el pelo largo detrás de la oreja como
hacía mi mamá y exhalen por la boca “hagan
espacio para la maravilla”.
Todo mi rendimiento se desliza por la
barbilla hasta el pecho y se resume en:
la vida es simplemente
el óvulo y el espermatozoide
y donde se encuentran esos dos
y con que frecuencia y con qué éxito
y que muere allí.
Si quieres saber quien fue Renée Nicole da click aquí
Sobre la autora
Gema Villela Valenzuela es licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación con experiencia en periodismo y comunicación social. Ha sido subeditora y editora en medios locales como Tribuna del Yaqui en la sección de Cultura, Sociales y Espectáculos dirigiendo un equipo de 5 reporteros, así como en diario Expreso. De reportera y fotógrafa ha laborado para medios nacionales e internacionales. Como escritora ha publicado relatos en las antologías de Edmundo Valadés edición 2021, 2022 y 2024, así como en antología de Cabras al Monte. Y ha sido integrante de los talleres literarios Después del Café y Lengua de Mariposa.
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