Por Marielos Osuna
Desde la calma, desde la quietud, como estar sentada a la orilla de la playa escuchando las olas, esperando que algo suceda, donde no existe más que el viento y las gaviotas cantando.
Mirando hacia un infinito azul, mientras el cabello golpea mi rostro suavemente sintiendo una ligera brisa, y que por alguna razón, me genera paz.
¿Qué pasa si me acerco? ¿Si me levanto?
Quizá así las olas consigan arrastrarme y me sumerjan en un mar de respuestas, quizá ahí están las que necesito.
En un mar de preguntas e incertidumbre acaso, ¿Existe un acertijo que necesito resolver?
Al parecer sumergirme no es suficiente… ¿Será que necesito ahogarme? He escuchado decir que cuando se toca fondo nada a vuelve a ser igual.
Y si nada vuelve a ser igual, significa que ¿eso es un principio o un final? Quizá un final que necesita escribirse, o tal vez un principio que desea iniciar.

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