Cómo hacer que alguien se quede, cuando ya se quiere ir.
Por Marielos Ortiz
La vida parece ser tan monótona, algunas veces llena de vivaces colores y a veces tan gris. Nos acostumbramos a las personas que se mantienen en nuestro entorno, a tenerlos cerca, a saber cómo son, ha estar acostumbrados que ahí están, y en nuestra monotonía sólo los vemos pero no observamos.
¿Sientes esa diferencia? Cuando alguien normalmente feliz está teniendo un mal día, o simplemente parece estar viviendo un día más.
A veces en aquellos pequeños detalles, en una pregunta, un comentario, una acci{on, un reflejo, su mirada… existe una señal.
imagen tomada de la web
Creemos que, porque nosotros estamos bien, todo está bien, pero si tan sólo nos detenemos a mirar más de cerca quizá no.
No significa que somos responsables de un tercero, pero qué pasa si, un mensaje, un ¿Cómo estás? Es el común denominador para que alguien que necesita hablar sea escuchado.
Un abrazo puede significar más que la unión dos cuerpos, puede ser la sensibilización de la empatía para saber que te quedarás.
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