Hoy Gaza, mañana nosotres.
Y lo más terrible es la complicidad global: presidentes, primeros ministros y dictadores que observan, opinan, posan para la foto, pero no actúan. El mundo entero está paralizado, calculando alianzas, cuidando intereses, mientras miles de vidas son reducidas a cifras en un informe. La diplomacia se volvió teatro, y el dolor, mercancía. Continúa leyendo Hoy Gaza, mañana nosotres.

