El costo invisible de vivir alerta
Se aprende a vivir cansada, a rendir aun sin energía, a minimizar las propias necesidades y malestares del cuerpo. Aparece entonces la culpa por sentirse mal: la idea de que no hay razones suficientes para estar agotada, triste o estresada, porque —“hay personas peor” o porque “al menos hay trabajo” Continúa leyendo El costo invisible de vivir alerta

