Renuncié al feminismo; no fui a la marcha del 8M

Hubo un tiempo en el que sentí que lo que sabía del feminismo no era suficiente para autonombrarme feminista; después de un tiempo y de mucha reflexión entendí que hay más feministas de las que pensamos; mi querida Lety Burgos las denomina feministas inadvertidas.

Y eso es sencillo de entender cuando observo a mi alrededor y veo a otras mujeres haciendo lo que les gusta sin depender económicamente de nadie; cuando observo a la que defiende sus derechos laborales, a la abuela que cuida a las nietas, la que le echa la mano a su vecina; lo confirmo en las jóvenes que reivindican sus derechos sexuales; lo descubro en mi hija cuando habla sobre derechos humanos en su salón de clases; ellas, todas las que hacen activismo sin gritarlo a los cuatro vientos o sin identificarse como feministas. Sin embargo, ya lo son, ya sea por su valores, sentido común o supervivencia.

Yo, antes del 2019 no me describía como feminista y la verdad es que lo era desde antes, pero no lo sabía.

Desde luego que leer la teoría feminista, saber sobre sus olas, conocer a las ancestras es importante, pero no te hace ni más ni menos. 

Llevo ya tres años que no he podido participar en la marcha del 8M  y no tengo por qué angustiarme o sentirme fuera del movimiento, porque tengo la certeza de que tengo otros 364 días para hacer activismo en mi entorno.

¿Renunciar al activismo?

Cierto, a veces, por salud mental, espiritual o física es vital hacer una pausa, cuando la carga es más grande de lo que podemos soportar, y sabes qué, no pasa nada si de pronto no vas al mitin, no tomas talleres o no vas a conferencias sobre feminismo; tampoco si no recabas firmas o participas en una iniciativa de ley (que fue mi caso) porque al final cada una da lo que tiene a su disposición: tiempo, recursos económicos, saberes.

Unas podrán ser más activas que otras, pero afortunadamente el feminismo no es una camisa de fuerza, ni hay que cumplir con diezmo o cuotas, es una acción libre que nace desde lo individual y se expresa en lo colectivo.

Cada una da según su tiempo, energía y recursos; al final todo suma. Entonces no deberíamos medirnos ni exigirnos más de la cuenta, damos lo que podemos y es bien recibido.

El feminismo no es una imposición, pero sí es un compromiso que abrazamos convencidas de que es la llave que nos abrirá el acceso a una vida digna, libertaria, justa y de paz.

Así que, si ya estás haciendo algo por tu salud, por conocer tus derechos, por cuidar de otras personas, por manifestarte contra el machismo, bienvenida hermana, ya eres feminista.

Glosario feminista

Activismo, según la RAE, es una tendencia a comportarse de un modo extremadamente dinámico. Ejercicio de proselitismo y acción social de carácter público, frecuentemente contra una autoridad legítimamente constituida.

Pero, dentro de feminismo adquiere otras dimensiones: El activismo feminista se entiende como un conjunto de acciones orientadas a sensibilizar, proteger y promover los derechos de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad, basándose en la premisa de que hombres y mujeres deben tener los mismos derechos. No se limita a protestas o manifestaciones; también se manifiesta en redes sociales, espacios laborales, vida familiar y en la creación de políticas públicas. Su objetivo central es abolir estructuras opresivas que históricamente han limitado el potencial de las mujeres.

Fotos de Edith Noriega

Jornada #8M en COBACH III marzo 2025
Marcha #8M Cajeme 2020
Movillización a Procoraduría, julio de 2025.

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