por Edith Noriega Carmona
Del 25 de noviembre al 19 de diciembre se realizan los 16 días de activismo, una acción global que, mediante campañas, exposiciones, conversatorios, conferencias, entre otros, tiene el propósito de poner fin a las violencias hacia las niñas y las mujeres de todos los estratos sociales.
Dichas fechas son de gran importancia en la agenda feminista y de las defensoras de los derechos humanos; el 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la erradicación de la violencia de género, y el día 10 de diciembre se celebra el Día de los Derechos Humanos.
Este año, para conmemorar el 25 Naranja, se puso especial énfasis en la violencia digital que se manifiesta en el ciberacoso, amenazas, discurso de odio, difusión no consentida de material o contenido de carácter sexual, vigilancia, campañas de desprestigio y la creación de imágenes o videos sexualizados de mujeres generados con inteligencia artificial sin su consentimiento, redes misóginas, entre otras.
En México, de acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) 10.6 millones de mujeres han sido víctimas de violencia digital, es decir, una de cada 5 mujeres; 22% de las mujeres usuarias de internet fueron víctimas de ciberacoso, lo que equivale a 10.3 millones de mujeres, solo por mencionar unos datos.
Regresando a los 16 días de activismo contra la violencia de género, una de las actividades que realizamos las colectivas feministas del sur de Sonora es la Convocatoria de Arte “Por una vida libre de violencia, igualitaria, libertaria, justa y de paz” que este año llegó a su novena edición.
Con ella se busca reconocer el talento de las mujeres creadoras y su activismo, ya que a través de su arte fomentan los derechos humanos y la cultura de paz; hacen denuncia y sanan.
Nuestra Convocatoria de Arte ha evolucionado, adaptándose al contexto y la agenda de las mujeres. Las primeras ediciones se realizaron en Cajeme con la organización de la Red Feminista Sonorense, la Dirección de Cultura Municipal y algunas instituciones aliadas como el Instituto Tecnológico de Sonora (Itson) y la Dirección de la Mujer. En ese entonces se convocaba a mujeres, hombres e infantes a participar con una obra pictórica o dibujo.
En 2020, estuvo a punto de desaparecer por la pandemia del Covid-19; sin embargo, gracias a la alianza con más de 15 colectivas de Sonora cruzó las fronteras del municipio de Cajeme y se convirtió en una convocatoria virtual a nivel estatal. Ese año también se estableció que la invitación a participar solo sería para mujeres mayores de 18 años, con lo que se marcó un cambio positivo en la visibilización de las artistas.
Otro giro significativo fue abrirla a otras disciplinas como la fotografía, el cuento, la literatura (poesía y cuento), cortometraje, ilustración y el reportaje con perspectiva feminista; estos últimos con poca participación, por lo que se declararon desiertas.
Sin embargo, abrió las puertas para reconocer el trabajo de las periodistas aliadas que difunden la agenda feminista y comunican con perspectiva de género, de esta manera nació el reconocimiento Agenda Violeta, iniciativa que impulsó la periodista feminista de Navojoa María Dolores Hernández Gil.
Así la convocatoria desde 2020 abraza a todo el estado de Sonora y aunque la recepción de los trabajos se realiza en formato digital no ha perdido su esencia: reconocer a las mujeres que hacen arte con perspectiva de género en Sonora y que plasman en sus obras que una vida libre de violencia para las mujeres y niñas sí es posible.
En 2025 la convocatoria se transforma exclusivamente para niñas sonorenses de 6 a 12 años de edad y adopta el nombre “Alas de libertad Violeta”; se sostiene a nivel estatal en formato digital.
Fue un proceso largo con altibajos de enero a noviembre. En esta edición se buscó hacer alianza con la Secretaría de Educación y Cultura de Sonora, el Congreso del Estado y el Fondo de Cultura Económica donde hubo varios atorones, pero nada que nos sorprenda, pues ya hemos tenido experiencias con instituciones de gobierno con resultados similares: muchas reuniones, pocos avances y mucha política.
En octubre se lanzó la convocatoria, con muy poca visibilidad mediática; pero las activistas de distintos municipios de Sonora la activaron con la visita a escuelas socializando la invitación; el mensaje también llegó a los centros de cultura de las comunidades yaquis.
El 21 y 28 de noviembre, en el marco del Día Nacional de la Niña Indígena y Afromexicana, se hizo la entrega de los premios a las niñas ganadoras; la primera ceremonia se realizó en Ciudad Obregón, para las ganadoras del sur de Sonora, y la segunda en Hermosillo, para las del centro y norte del estado.
Se registraron participantes de Etchojoa, Navojoa, Cajeme, Hermosillo, Ímuris, Cumpas, Opodepe, Nacozari, Cananea, Nogales, Caborca y San Luis Río Colorado quienes enviaron sus dibujos, cuentos cortos, fotografías o pinturas con la temática señalada en la convocatoria.
La parte más hermosa de este proyecto feminista fue escuchar a las niñas hablar durante la premiación sobre sus derechos, sus propuestas y sus anhelos por una vida libre de violencia; apreciar sus dibujos, pinturas y fotografías expuestas, así como escuchar sus cuentos. Me hubiera encantado saber a esa edad sobre mis derechos; tener espacios de expresión como este y haber sabido desde entonces sobre el feminismo.
¿Por qué les cuento todo esto? Porque si nosotras no escribimos nuestras historias ¿Quién lo hará? y ¿Cómo permanecerán en la memoria colectiva?
Nota: Un reconocimiento a todas las organizadoras de la Convocatoria de Arte 2025: Red Feminista Sonorense, Escuela de Escritoras y Escritores del Mayo A.C., Compañía Cultural Sin Fronteras, Red de Constructores de Paz, Alternativa Cultural por la Equidad de Género A.C., Alianza Feminista Oasis, Jurídicas Feministas A.C. y el Centro de Culturas Populares e Indígenas de Cajeme.



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