
Diciembre llega como una pausa necesaria. Un mes que no solo cierra calendarios, sino que nos obliga —casi sin permiso— a mirar hacia atrás.
Entre el ruido de las fiestas y la prisa por concluir pendientes, emerge una pregunta silenciosa: ¿qué palabras nos acompañaron este año y cuáles dejamos sin decir? En Entre Líneas creemos que el final no es un punto definitivo, sino un margen en blanco donde la memoria, la crítica y la sensibilidad encuentran espacio para asentarse. Porque detenerse también es un acto de resistencia.
Este número se abre como un gesto de balance y de promesa. Balance de lo dicho, de lo escrito, de lo cuestionado; promesa de seguir defendiendo la palabra como territorio libre, incómodo y necesario.
Diciembre no es solo despedida: es semilla. Y mientras el año se repliega, reafirmamos nuestro compromiso con la reflexión, la cultura y la mirada crítica que no se apaga, incluso —o especialmente— cuando todo parece invitar al silencio.
Felices fiestas les desea
El equipo de Entre Líneas
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